

15 de Febrero del 2010
LIMA Según la legislación vigente, los ciudadanos pueden inscribirse en un partido político y luego salir de él cuando se sientan maltratados, mal representados, o simplemente porque se les da su gana. Decirle a un hombre que es un "tránsfuga" porque ha decidido ejercer su derecho legal de escogencia política, es jugar sucio y así, de pasadita, librarse de explicarle a la opinión pública que hay "cogollos" partidarios que son auténticos tránsfugas de sus propios principios, y por eso los abandonan� por desleales, taimados y viles.
Todos los partidos terminan en un centro de mando que no es otra cosa que una oligarquía. Cuando esta "cúpula" o "argolla" se vuelve inepta, caprichosa y arbitraria, lo que sigue es la fosilización. En este caso ¿quién que no sea un insensato se quedaría en una empresa quebrada o por quebrar si puede pasar a otra que le garantice la continuidad de su proyecto de vida? El primer deber moral de un hombre es consigo mismo y sus intereses; luego viene todo lo demás. Quienes deben ser juzgados con severidad, no son los que se van, sino los que se quedan. Un hombre que se aferra a un cadáver demandando por ello medallas de lealtad, confunde consecuencia con masoquismo, lealtad con necrofilia. No es que el PPC y Solidaridad estén muertos; pero a nivel municipal sí lo están, y no tienen derecho a cubrir con su mortaja a tantos alcaldes exitosos.
El que piensa, piense como pensare, no puede ser nunca un inconsecuente. El verdadero inconsecuente es el que se niega a pensar, es el que por decisión propia insiste en comportarse con la misma consecuencia con que lo hace un bloque de cemento. Honor pues, a hombres como Salvador Heresi, Gustavo Sierra y Carlos Burgos, que no sólo deben estar entre los mejores alcaldes del país; sino que también le han dado a sus respectivas dictaduras partidarias una lección de coraje y dignidad.
El principio que señala: "El hombre es un fin en sí mismo y no un medio para los fines de otro", significa que su vida le pertenece, que es libre de hacer con ella lo que le plazca y que nadie tiene derecho a tratarlo como si fuera un siervo o un peón dentro de un tablero de ajedrez. ¿Habrán entendido el mensaje Lourdes y Castañeda? Lo dudo, la arrogancia tiene el defecto de intoxicar la inteligencia; de otra manera no habrían perdido con tanta facilidad a sus tres mejores operadores políticos. Eso que: "Los dioses ciegan a quienes quieren perder", me suena ahora más cierto que nunca.
Todos los partidos terminan en un centro de mando que no es otra cosa que una oligarquía. Cuando esta "cúpula" o "argolla" se vuelve inepta, caprichosa y arbitraria, lo que sigue es la fosilización. En este caso ¿quién que no sea un insensato se quedaría en una empresa quebrada o por quebrar si puede pasar a otra que le garantice la continuidad de su proyecto de vida? El primer deber moral de un hombre es consigo mismo y sus intereses; luego viene todo lo demás. Quienes deben ser juzgados con severidad, no son los que se van, sino los que se quedan. Un hombre que se aferra a un cadáver demandando por ello medallas de lealtad, confunde consecuencia con masoquismo, lealtad con necrofilia. No es que el PPC y Solidaridad estén muertos; pero a nivel municipal sí lo están, y no tienen derecho a cubrir con su mortaja a tantos alcaldes exitosos.
El que piensa, piense como pensare, no puede ser nunca un inconsecuente. El verdadero inconsecuente es el que se niega a pensar, es el que por decisión propia insiste en comportarse con la misma consecuencia con que lo hace un bloque de cemento. Honor pues, a hombres como Salvador Heresi, Gustavo Sierra y Carlos Burgos, que no sólo deben estar entre los mejores alcaldes del país; sino que también le han dado a sus respectivas dictaduras partidarias una lección de coraje y dignidad.
El principio que señala: "El hombre es un fin en sí mismo y no un medio para los fines de otro", significa que su vida le pertenece, que es libre de hacer con ella lo que le plazca y que nadie tiene derecho a tratarlo como si fuera un siervo o un peón dentro de un tablero de ajedrez. ¿Habrán entendido el mensaje Lourdes y Castañeda? Lo dudo, la arrogancia tiene el defecto de intoxicar la inteligencia; de otra manera no habrían perdido con tanta facilidad a sus tres mejores operadores políticos. Eso que: "Los dioses ciegan a quienes quieren perder", me suena ahora más cierto que nunca.
Una análisis concienzudo el realizado por José Barba. Esto demuestra que tu salida está fundamentada de un partidos que es un cadaver dentro de la política nacional. Suerte y que sigas adelante en San Miguel.
ResponderEliminarYo comparto lo dicho por Barba. El PPC sólo tiene a unos sujetos psudodirigentes que nadie conoce. Raul Castro "Dictador de Cuba", Eguren "El poeta", Yamashiro "el chinito de la bodega" y Javier Bedoya "JB El imitador".Ahhh, me olvidaba y Barrón "Los Viejitos". Cuando fueron, a quien le ganaron y si fueron quien los vio?mmmm.
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